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La Biblioteca Olvidada

Tyren Sealess

A fullmetal heart.
¡Muy buenas! Para los que me conozcáis, soy el tipo que escribe "El Señor del Agua y la Arena". Para los que no, ya lo sabéis. Bueno, ¿por qué hago esto? Pues porque quería un sitio donde publicar mis escritos menores (vamos, una galería). Lo he llamado "Biblioteca" porque yo asocio "galería" a cosas gráficas, pero aquí habrá textos: relatos cortos, poemas y links a las historias largas. Publicaré así:
Explicaciones pertinentes

Cuerpo del escrito

Una sola cosa: si queréis que crezca como escritor, ¡comentad! El feedback siempre ayuda.

Mucha gente me ha dicho que si tiene que ver con Naruto, y no, yo no sabía que Sakura fuera un personaje de ese anime, lo puse como nombre propio porque en japonés es la palabra para la flor de cerezo.



¡Muerta! ¡Sakura ha caído
asesinada por un infame
ninja! Una herida sangrante
adorna su azul vestido.

Fuera el viento aúlla,
en la habitación, silencio,
pero también grita mi tumba
desde dentro de mi pecho.

Tumba donde ahora yace
tu recuerdo, como el cuerpo
en la cama. ¡Horrible noche!
¡Que ya llegue la mañana!

Nosotros fuimos amigos,
amantes, comprometidos,
tu padre me dio tu mano,
¡y yo aun te sigo amando!

¡Aunque estés muerta!
¡Blancos tus labios!
¡Quietas tus manos!
¡Rojo tu pecho!

Solo estoy frente a tu cuerpo;
los demás me abandonaron,
veinte ancianos venerables
que necesitan el sueño.

A tus pies yace un retrato
del gran maestro Utamaro,
perfectos están tus rasgos
en el dibujo y el lecho.

¿Cómo viviré? Decidme,
labios fríos, si podré
olvidar esa mirada
o ese andar delicado.

Ya llueve. Yo me levanto
y camino hacia tu rostro.
Y me encuentro con tus párpados,
nunca más veré tus ojos.

¿Por qué? ¡Nada nos podría
separar, tú me decías!
¡Pero ahora lo hará la tierra
con garras de piedra frías!

¡No! ¡No la dejaré! ¡Nada
nos separará jamás!
Desenvaino mi katana
y la envaino en mi vientre.

Sangre cae sobre tus labios,
sangre cae sobre tu herida,
sangre sobre tu retrato,
sangre sobre tu vestido.​

Pues he aquí una oda a mi familia que ya publiqué en otro foro (Zero, ten piedad). Si no habéis leído Canción de Hielo y Fuego/ visto Juego de Tronos, no entenderéis nada, si lo habéis hecho, hay spoilers hasta Tormenta de Espadas/ 4ª temporada.

De la Roca Casterly
somos los Lannister.
Como tus enemigos
nunca nos querrás tener.

Controlamos el reino,
follamos entre hermanos,
nos llevamos tan bien
como el hielo y el verano.

Lady Cersei, la reina,
es puta como nadie,
es la viuda de Robert
pero se tira a Jaime.

Dio a luz a Joffrey,
el peor rey jamás,
Tras la Boda Morada
no molestará más.

Ser Jaime, por amor,
hace cosas muy raras:
a los pequeños Stark
tira por la ventana.

Va por los Siete Reinos
con una Bella moza,
que es fuerte cual carnero y
con la espada destroza.

Tyrion el Mediohombre
es listo de cojones,
va con Varys y Petyr,
los tres son muy cabrones.

Lucha bien con palabras
y armas por igual,
por eso al Aguasnegras
lo fue a demostrar.

Si Lord Tywin se aburre
en Castamere llueve.
Se dice sobre él algo:
que cagar oro puede.

Su hijo el pequeñito
le dejó en buen lugar:
sentado en el trono
le tuvo que matar.

Pagamos nuestras deudas,
no como los Borbones,
y cuando nos traicionan
hay sangre a borbotones.

¡Oíd nuestro rugido!
¡No tememos a nada!
¡Pero George, no nos mandes
otra Boda Morada!

Hoy traigo algo distinto. Traduje uno de mis poemas ingleses favoritos, "Tyger, Tyger", escrito por William Blake y publicado en el libro "Songs of Experience". Espero que os guste tanto mi traducción como a mí el original; os dejo ambos.

Tyger! Tyger! burning bright
In the forests of the night,
What immortal hand or eye
Could frame thy fearful symmetry?

In what distant deeps or skies
Burnt the fire of thine eyes?
On what wings dare he aspire?
What the hand dare sieze the fire?

And what shoulder, & what art.
Could twist the sinews of thy heart?
And when thy heart began to beat,
What dread hand? & what dread feet?

What the hammer? what the chain?
In what furnace was thy brain?
What the anvil? what dread grasp
Dare its deadly terrors clasp?

When the stars threw down their spears,
And watered heaven with their tears,
Did he smile his work to see?
Did he who made the Lamb make thee?

Tyger! Tyger! burning bright
In the forests of the night,
What immortal hand or eye
Dare frame thy fearful symmetry?

Tigre, oh gran tigre ardiente
en el bosque en que no hay día:
¿qué inmortal mano o mente
pudo hacer tu simetría?

¿En qué grande sima o cielo
ardió de tus ojos el fuego?
¿Quién sobre qué alas volaba?
¿Qué mano cogió la llama?

Y del corazón las fibras,
¿qué brazo pudo forjar?
Y al latir a empezar,
¿quién pudo atreverse más?

¿Qué martillo? ¿Qué cadena?
¿Dónde forjó tu cabeza?
¿Cuál el yunque? ¿Y quién no
coger tu terror temió?

Y cuando blancas estrellas
dispararon y lloraron,
¿pudo verte y sonreír?
¿Hizo al Cordero y a ti?

Tigre, oh gran tigre ardiente
en el bosque en que no hay día:
¿qué inmortal mano o mente
pudo a forjarte atreverse?​

Un fanfic de "Los Gatos Guerreros", de Erin Hunter, que en principio fue un ejercicio de creación de personajes que me quedó mejor de lo que esperaba.

http://whackahack.com/foro/t-27992/historia-senor-agua-arena
Mi nuevo gran proyecto. He de decir que esto es muy distinto a ESDAYA, y a todo lo que haya escrito hasta ahora. Entendería perfectamente que no os gustara, pero espero que os guste.
http://whackahack.com/foro/t-32584/historia-original-100-cuento-madrid

Un reto de fanfics que me eché con Aguiar (y le gané). Más tarde me he dado cuenta de que es mi mejor escrito.
Si no sois españoles, probablemente no entendáis el relato. Trata sobre una valla que pusieron en Melilla para evitar la entrada de inmigrantes desde África. Es muy polémica porque tiene concertinas (como cuchillas) y porque se introduce en el mar para evitar que la gente entre nadando.

Por otra parte, la frase repetida es de Pablo Neruda, de "Veinte poemas de amor y una canción desesperada"


Desde Melilla

Puedo escribirte los versos más tristes esta noche.
Escribir que por fin llegué a España. No es como nos dijeron, es tan cruel como nuestra tierra, aunque sea más rica.

Puedo escribirte los versos más tristes esta noche,
pero perdona por la letra. Estoy escribiendo con la izquierda, porque las cuchillas de la valla me rajaron el brazo derecho y ya no puedo moverlo.

Puedo escribirte los versos más tristes esta noche.
Escribir que no dejé a nuestro hijo pasar. Me intento convencer de que fue para que no se hiciera daño, pero en realidad lo hice para que no perdiera la esperanza viendo estos horrores.

Puedo escribirte los versos más tristes esta noche,
aunque después de las hostias que me pegaron esos soldados en la cabeza, ya no recuerdo tu nombre, ni tu voz.

Puedo escribirte los versos...
Puedo escribir.
Aun puedo escribir.
Este relato, con un aire a Poe, está inspirado por la casa de mis abuelos.

Tres meses después de la muerte de mis abuelos, dejé la ciudad por un día para ver el estado en que se encontraba su casa, en el pueblo donde siempre vivieron. Ésta era un caserón de finales del siglo XVIII, y ni la arquitectura ni el mobiliario originales habían sido alterados en demasía con el tiempo.
Llovía, y por eso, al llegar al pueblo y aparcar el coche, me apresuré a entrar. Dentro también hacía frío, pero al menos no había goteras.
Miré la hora en un reloj que había en la pared: la una y cuarto. ¿Cómo, si ya estaba anocheciendo? Obvio, el reloj se había parado.
Entré al salón donde siempre habían estado mis abuelos cuando iba a visitarlos, sentados en sendos sillones, y me entristecí al no verlos en sus sitios habituales. Allí también había un reloj, también parado... a la una y cuarto. Curiosa casualidad.
Fui recorriendo las distintas habitaciones viendo que estaban en un estado excelente, exceptuando una capa de polvo que cubría casi todo. Un viejo reloj de pared dio la hora; ése no estaba parado: una campanada... Y un cuarto.
Ahí fue cuando enloquecí, y de esos minutos guardo un recuerdo más difuso aún que el de un sueño turbulento. Me acuerdo vagamente de ir corriendo a través de habitaciones, consultando todos los relojes, que marcaban todos sin excepción la misma maldita hora. Y de pronto mi memoria se esclarece: estaba en un pasillo en el que mis abuelos nunca me dejaron entrar, mirando una puerta que nunca había visto abierta. Pensé que ahí estaba el secreto.
Al abrirla, caí bajo un hechizo: no me alteró el cadáver que, aunque era reciente, vestía ropas antiguas, tampoco la extraña falta de polvo en la estancia. Sobre una mesa había un documento, que yo me incliné a mirar. Una frase quedó grabada a fuego en mi memoria: "Hora de la muerte: la una y cuarto." En esa casa, el tiempo se había detenido desde la muerte de su primera dueña.
El hechizo se rompió y eché a correr; cerré con llave y sólo paré al entrar en mi coche, que rápidamente arranqué para volver a la ciudad.

Unos meses después, demolieron la casa. Mucha gente me preguntó por qué, si había sido reformada hacía sólo dos años.

Esta historia está inspirada en algo que me pasó de verdad.

Eso sucedió hace mucho tiempo. Desde ese día,hablo mejor español, una nota de una de mis melodías ha cambiado y todos los viernes toco la canción más triste que conozco. Pero nada más es diferente. Entonces, como ahora, la gente viene y va en el metro sin prestar atención a nada, como si lo que quieran hacer es tan importante como para sacrificar su tranquilidad por ello.

Pero un día encontré a alguien distinto. Era una chica que caminaba despreocupadamente por los pasillos de la estación. Me vio, me miró unos segundos y se detuvo. Se quitó los auriculares de las orejas y estuvo mirado y escuchando cómo tocaba mi guitarra y la acompañaba con la voz. No me dio dinero, pero ese fue mi día más feliz en España hasta entonces.
Como cada viernes iba a esa estación, cada viernes nos veíamos. Me sentía como un verdadero músico: durante el rato en que ella me escuchaba, yo no tocaba para recibir limosna, sino para que mi público, ella, saliera de su rutina y se viera transportado al mundo del ritmo y las melodías.
Un día, cuando se iba a ir, sacó una moneda de su bolsillo.
- Tú no dar dinero a mí- la rechacé.
- ¿Por qué?
- Porque de ti yo no coger dinero, de ti yo coger las fuerzas para tocar la semana.
Ella sonrió. Tenía la sonrisa de una musa.
- Hasta el viernes, entonces.

Otra vez, estaba tocando mi canción favorita cuando ella me paró.
- ¿Qué ocurrir?
- No lo tocas bien. Lo que haces es esto- sus dedos se deslizaron por las cuerdas produciendo la melodía,- pero deberías hacer esto.
Tocó otra vez ese trozo de la canción. Sólo cambió una nota, pero comparando los dos, vi que la última melodía que había tocado era más abierta, y estaba llena de luz. Me devolvió la guitarra, y vi que haciéndolo como ella también me sentía mejor.

Un rato después de que se fuera, llegó un policía. Agarré a toda prisa cuantas monedas abarcó mi mano de las que yacían en el funda de mi guitarra, cogí el instrumento y me dispuse a salir corriendo. Pero el policía me explicó que no iba a detenerme; que venía porque habían matado a una chica en el andén y alguien la había visto hablando conmigo, que si sabía algo.

Me gustaría poder decir que lloré la pérdida de mi única amiga en ese país. Qur no volví a ser el mismo. Que al escuchar al policía, se me desgarró el alma. Aunque si dijera eso, mentiría.

Pero eso sucedió hace mucho tiempo. Desde ese día,hablo mejor español, una nota de una de mis melodías ha cambiado y, eso sí, todos los viernes toco la canción más triste que conozco. Pero nada más es diferente. Entonces, como ahora, la gente viene y va en el metro sin prestar atención a nada, como si lo que quieran hacer es tan importante como para sacrificar su tranquilidad por ello.

Y para todo el que le atraiga escribir, pero no se anime a empezar:
Esto es la transcripción de una charla que daré en unas semanas. Cuando la haga, ya diré cómo me ha salido. :D Os animo a todos a leer esto.

"1984", de George Orwell. "El Quijote", de Cervantes. "Canción de Hielo y Fuego", de George R. R. Martin. Son libros muy famosos escritos por autores que han alcanzado el éxito. Probablemente la mayoría de nosotros no seremos tan exitosos en la literatura como ellos fueron o son, ¡pero podemos disfrutar al escribir más que ellos! Voy a hablar sobre eso.
Soy un escritor aficionado, con más de 200 páginas manuscritas. Publico algunas de mis historias en Internet, pero nadie ha leído la mayoría de mis escritos. Entonces, ¿por qué escribo? Bueno, porque tengo lo que, en mi opinión, es lo más importante para ser escritor: me gusta escribir. Y si a vosotros os gusta, ¿por qué no empezáis a escribir?

Si fuera alguno de vosotros, a lo mejor pensaría: "Vale, aparte de divertirme, ¿qué más beneficios obtengo si no soy profesional? Pero yo soy yo, y tengo que preguntar: ¿de verdad creéis que divertirse no es un gran beneficio? Si no pensáis eso, os diré otros beneficios, hablando a partir de mi propia experiencia y estudios psicológicos.
¡Escribir es una manera de relajarse! ¿Cómo? Bueno, mucha gente tiene distintos medios para llegar al mismo fin, pero a mí me funciona escribir, ¡y puede que a vosotros también! Imaginad que estáis agotados después de un largo día en el instituto, la universidad, el trabajo o lo que sea. Escucháis algo de música, veis la televisión, leéis un libro, jugáis a algún videojuego, lo que sea. Pero os olvidáis de todo y os concentráis en lo que estáis haciendo, y así descansáis y os relajáis. Escribir me produce el mismo efecto.
Otra ventaja es que, desde que escribo, mis relaciones sociales han mejorado. ¿Cómo? ¿Creéis que me he ganado una reputación de escritor? ¡Venga ya! Lo que pasa es que, como al escribir se trabaja con palabras, puedo manejarlas mejor y así
expresarme mejor en muchas situaciones.
Además de eso, hay varios estudios psicológicos que confirman que el ejercicio de cualquier arte, incluyendo la escritura creativa, activa áreas del cerebro que no se usan en la
enseñanza convencional. Escribir también desarrolla la imaginación y la expresividad verbal, como acabo de explicar.

¿Sabéis por qué estoy dando esta charla? Obvio, ¿no? Sí, porque me gusta hablar en público, pero también porque quiero motivar a la gente. ¡Quiero que empecéis a escribir! Pero no es tan fácil. Si empezáis, encontraréis dificultades. Para mí, la mayor es empezar.
Algunos dicen que para empezar se necesita inspiración, pero yo soy demasiado impaciente como para esperarla, y quizá es eso lo que me hace tan difícil empezar. Mi manera de empezar una historia es relajarme, respirar hondo y buscar en los rincones más apartados de mi mente un esbozo de idea. Después, empiezo a trabajar con ello usando mapas conceptuales hasta que tengo un planteamiento y unos personajes bien definidos. Deberíais ver los papeles que sufren mi ataque durante ese proceso... Después, cojo mi boli, empiezo a escuchar música en los cascos, y empiezo a
escribir. Pero a lo mejor este método no os funciona: hay tantas formas de escribir en el mundo como escritores, y quizá necesitéis vuestro propio método para escribir. Os he explicado este porque es el único que entiendo, domino y uso.

Ahora que estamos aprendiendo cómo empezar, os voy a contar por qué empecé. Cada artista necesita una razón para empezar con su arte, y no soy ninguna excepción a la regla. Quizás algunos de vosotros encontréis vuestra razón en esta charla (¡ojalá!): quizá os atraigan los beneficios, u os motive mi entusiasmo. Pero nadie me dio una charla sobre escritura creativa.
Cuando era pequeño, imaginaba historias, y siempre he leído mucho, pero no empecé a escribir hasta hace dos años, en segundo de la ESO. Ese año, tuve a una persona única de profesora de lengua, Manoli, y ella es la responsable de que me guste tanto escribir. Una cosa que me gusta mucho de ella es que, en vez de mandarnos deberes, nos mandaba escribir historias cortas, de una hoja. La primera vez fue en octubre. Cuando hubo corregido las historias, nos llamó uno por uno a su mesa para dárnoslas. Cuando fui yo, me dijo: "A ti te gusta escribir, ¿verdad?" Yo dije: "No...", y ella respondió: "Venga, di la verdad, sé que te gusta escribir." Ese momento es mi razón para escribir. En ese momento, obtuve lo más necesario para ser escritor. Desde entonces, he acabado siete historias largas, ¡en sólo dos años y medio! Dos de ellas están aquí.

Bueno, ya llevo hablando un buen rato. Me estoy quedando sin tiempo, sin cosas que decir... Tengo que terminar. Pero, antes de salir del escenario, tengo un último consejo que daros: ¡nunca terminéis! Podéis acabar una historia, o un poema, pero si decidís empezar a escribir, ¡seguid! Seguid hasta que vuestro cuerpo no os deje continuar, o hasta que os deje de gustar. Creo que mi obra maestra literaria aún está por llegar, ¡y la vuestra también!
 
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Tyren Sealess

A fullmetal heart.
Un reto de fanfics que me eché con Aguiar (y le gané). Más tarde me he dado cuenta de que es mi mejor escrito.
Si no sois españoles, probablemente no entendáis el relato. Trata sobre una valla que pusieron en Melilla para evitar la entrada de inmigrantes desde África. Es muy polémica porque tiene concertinas (como cuchillas) y porque se introduce en el mar para evitar que la gente entre nadando.

Por otra parte, la frase repetida es de Pablo Neruda, de "Veinte poemas de amor y una canción desesperada"


Desde Melilla

Puedo escribirte los versos más tristes esta noche.
Escribir que por fin llegué a España. No es como nos dijeron, es tan cruel como nuestra tierra, aunque sea más rica.

Puedo escribirte los versos más tristes esta noche,
pero perdona por la letra. Estoy escribiendo con la izquierda, porque las cuchillas de la valla me rajaron el brazo derecho y ya no puedo moverlo.

Puedo escribirte los versos más tristes esta noche.
Escribir que no dejé a nuestro hijo pasar. Me intento convencer de que fue para que no se hiciera daño, pero en realidad lo hice para que no perdiera la esperanza viendo estos horrores.

Puedo escribirte los versos más tristes esta noche,
aunque después de las hostias que me pegaron esos soldados en la cabeza, ya no recuerdo tu nombre, ni tu voz.

Puedo escribirte los versos...
Puedo escribir.
Aun puedo escribir.
 

Tyren Sealess

A fullmetal heart.
Pues he aquí una oda a mi familia que ya publiqué en otro foro (Zero, ten piedad). Si no habéis leído Canción de Hielo y Fuego/ visto Juego de Tronos, no entenderéis nada, si lo habéis hecho, hay spoilers hasta Tormenta de Espadas/ 4ª temporada.

De la Roca Casterly
somos los Lannister.
Como tus enemigos
nunca nos querrás tener.

Controlamos el reino,
follamos entre hermanos,
nos llevamos tan bien
como el hielo y el verano.

Lady Cersei, la reina,
es puta como nadie,
es la viuda de Robert
pero se tira a Jaime.

Dio a luz a Joffrey,
el peor rey jamás,
Tras la Boda Morada
no molestará más.

Ser Jaime, por amor,
hace cosas muy raras:
a los pequeños Stark
tira por la ventana.

Va por los Siete Reinos
con una Bella moza,
que es fuerte cual carnero y
con la espada destroza.

Tyrion el Mediohombre
es listo de cojones,
va con Varys y Petyr,
los tres son muy cabrones.

Lucha bien con palabras
y armas por igual,
por eso al Aguasnegras
lo fue a demostrar.

Si Lord Tywin se aburre
en Castamere llueve.
Se dice sobre él algo:
que cagar oro puede.

Su hijo el pequeñito
le dejó en buen lugar:
sentado en el trono
le tuvo que matar.

Pagamos nuestras deudas,
no como los Borbones,
y cuando nos traicionan
hay sangre a borbotones.

¡Oíd nuestro rugido!
¡No tememos a nada!
¡Pero George, no nos mandes
otra Boda Morada!
 

Tyren Sealess

A fullmetal heart.
Este relato, con un aire a Poe, está inspirado por la casa de mis abuelos.

Tres meses después de la muerte de mis abuelos, dejé la ciudad por un día para ver el estado en que se encontraba su casa, en el pueblo donde siempre vivieron. Ésta era un caserón de finales del siglo XVIII, y ni la arquitectura ni el mobiliario originales habían sido alterados en demasía con el tiempo.
Llovía, y por eso, al llegar al pueblo y aparcar el coche, me apresuré a entrar. Dentro también hacía frío, pero al menos no había goteras.
Miré la hora en un reloj que había en la pared: la una y cuarto. ¿Cómo, si ya estaba anocheciendo? Obvio, el reloj se había parado.
Entré al salón donde siempre habían estado mis abuelos cuando iba a visitarlos, sentados en sendos sillones, y me entristecí al no verlos en sus sitios habituales. Allí también había un reloj, también parado... a la una y cuarto. Curiosa casualidad.
Fui recorriendo las distintas habitaciones viendo que estaban en un estado excelente, exceptuando una capa de polvo que cubría casi todo. Un viejo reloj de pared dio la hora; ése no estaba parado: una campanada... Y un cuarto.
Ahí fue cuando enloquecí, y de esos minutos guardo un recuerdo más difuso aún que el de un sueño turbulento. Me acuerdo vagamente de ir corriendo a través de habitaciones, consultando todos los relojes, que marcaban todos sin excepción la misma maldita hora. Y de pronto mi memoria se esclarece: estaba en un pasillo en el que mis abuelos nunca me dejaron entrar, mirando una puerta que nunca había visto abierta. Pensé que ahí estaba el secreto.
Al abrirla, caí bajo un hechizo: no me alteró el cadáver que, aunque era reciente, vestía ropas antiguas, tampoco la extraña falta de polvo en la estancia. Sobre una mesa había un documento, que yo me incliné a mirar. Una frase quedó grabada a fuego en mi memoria: "Hora de la muerte: la una y cuarto." En esa casa, el tiempo se había detenido desde la muerte de su primera dueña.
El hechizo se rompió y eché a correr; cerré con llave y sólo paré al entrar en mi coche, que rápidamente arranqué para volver a la ciudad.

Unos meses después, demolieron la casa. Mucha gente me preguntó por qué, si había sido reformada hacía sólo dos años.
Si os ha gustado (o si no), ¡animaos a comentar!
 
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Karlsetin

Usuario de Oro
Bueno ya te di mi punto a punto sobre el relato (último) por Skype, me gustó bastante desde melilla, el par de poemas, los títulos lucen atractivos y qué decir de ESDAYA, si hasta tu firma muestra fielmente lo que pienso de ella jaja. Ánimo colega con todo esto, se nota el trabajo que has puesto y ni te imaginas cuanto me reí con la oda a los lanister hahaha.
 

Tyren Sealess

A fullmetal heart.
Hoy traigo algo distinto. Traduje uno de mis poemas ingleses favoritos, "Tyger, Tyger", escrito por William Blake y publicado en el libro "Songs of Experience". Espero que os guste tanto mi traducción como a mí el original; os dejo ambos.

Tyger! Tyger! burning bright
In the forests of the night,
What immortal hand or eye
Could frame thy fearful symmetry?

In what distant deeps or skies
Burnt the fire of thine eyes?
On what wings dare he aspire?
What the hand dare sieze the fire?

And what shoulder, & what art.
Could twist the sinews of thy heart?
And when thy heart began to beat,
What dread hand? & what dread feet?

What the hammer? what the chain?
In what furnace was thy brain?
What the anvil? what dread grasp
Dare its deadly terrors clasp?

When the stars threw down their spears,
And watered heaven with their tears,
Did he smile his work to see?
Did he who made the Lamb make thee?

Tyger! Tyger! burning bright
In the forests of the night,
What immortal hand or eye
Dare frame thy fearful symmetry?

Tigre, oh gran tigre ardiente
en el bosque en que no hay día:
¿qué inmortal mano o mente
pudo hacer tu simetría?

¿En qué grande sima o cielo
ardió de tus ojos el fuego?
¿Quién sobre qué alas volaba?
¿Qué mano cogió la llama?

Y del corazón las fibras,
¿qué brazo pudo forjar?
Y al latir a empezar,
¿quién pudo atreverse más?

¿Qué martillo? ¿Qué cadena?
¿Dónde forjó tu cabeza?
¿Cuál el yunque? ¿Y quién no
coger tu terror temió?

Y cuando blancas estrellas
dispararon y lloraron,
¿pudo verte y sonreír?
¿Hizo al Cordero y a ti?

Tigre, oh gran tigre ardiente
en el bosque en que no hay día:
¿qué inmortal mano o mente
pudo a forjarte atreverse?​
Mi nuevo gran proyecto. He de decir que esto es muy distinto a ESDAYA, y a todo lo que haya escrito hasta ahora. Entendería perfectamente que no os gustara, pero espero que os guste.
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BLAx501!

A veces comento en temas :3
Miembro de honor
Usuario de Platino
A petición de este magnífico escritor, comento en este tema el capítulo 5 de la obra en este tema en lugar de el original.

Cada vez me atrae más este proyecto tuyo, @Tyren Lannister. Muy buena redacción, y sabes manejar bien los tiempos de la acción, así como el lenguaje que se usa en cada momento. La verdad, espero con ansias el próximo capítulo :3

Sigue a tope tío ;)
 

Tyren Sealess

A fullmetal heart.
Esta historia está inspirada en algo que me pasó de verdad.

Eso sucedió hace mucho tiempo. Desde ese día,hablo mejor español, una nota de una de mis melodías ha cambiado y todos los viernes toco la canción más triste que conozco. Pero nada más es diferente. Entonces, como ahora, la gente viene y va en el metro sin prestar atención a nada, como si lo que quieran hacer es tan importante como para sacrificar su tranquilidad por ello.

Pero un día encontré a alguien distinto. Era una chica que caminaba despreocupadamente por los pasillos de la estación. Me vio, me miró unos segundos y se detuvo. Se quitó los auriculares de las orejas y estuvo mirado y escuchando cómo tocaba mi guitarra y la acompañaba con la voz. No me dio dinero, pero ese fue mi día más feliz en España hasta entonces.
Como cada viernes iba a esa estación, cada viernes nos veíamos. Me sentía como un verdadero músico: durante el rato en que ella me escuchaba, yo no tocaba para recibir limosna, sino para que mi público, ella, saliera de su rutina y se viera transportado al mundo del ritmo y las melodías.
Un día, cuando se iba a ir, sacó una moneda de su bolsillo.
- Tú no dar dinero a mí- la rechacé.
- ¿Por qué?
- Porque de ti yo no coger dinero, de ti yo coger las fuerzas para tocar la semana.
Ella sonrió. Tenía la sonrisa de una musa.
- Hasta el viernes, entonces.

Otra vez, estaba tocando mi canción favorita cuando ella me paró.
- ¿Qué ocurrir?
- No lo tocas bien. Lo que haces es esto- sus dedos se deslizaron por las cuerdas produciendo la melodía,- pero deberías hacer esto.
Tocó otra vez ese trozo de la canción. Sólo cambió una nota, pero comparando los dos, vi que la última melodía que había tocado era más abierta, y estaba llena de luz. Me devolvió la guitarra, y vi que haciéndolo como ella también me sentía mejor.

Un rato después de que se fuera, llegó un policía. Agarré a toda prisa cuantas monedas abarcó mi mano de las que yacían en el funda de mi guitarra, cogí el instrumento y me dispuse a salir corriendo. Pero el policía me explicó que no iba a detenerme; que venía porque habían matado a una chica en el andén y alguien la había visto hablando conmigo, que si sabía algo.

Me gustaría poder decir que lloré la pérdida de mi única amiga en ese país. Qur no volví a ser el mismo. Que al escuchar al policía, se me desgarró el alma. Aunque si dijera eso, mentiría.

Pero eso sucedió hace mucho tiempo. Desde ese día,hablo mejor español, una nota de una de mis melodías ha cambiado y, eso sí, todos los viernes toco la canción más triste que conozco. Pero nada más es diferente. Entonces, como ahora, la gente viene y va en el metro sin prestar atención a nada, como si lo que quieran hacer es tan importante como para sacrificar su tranquilidad por ello.
 
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Tyren Sealess

A fullmetal heart.
Bueno, ya ha pasado mucho tiempo desde la última vez que traje algo aquí, ¿no? Me sorprende bastante que tenga que hacer doble post tras tanto tiempo.
Esto es la transcripción de una charla que daré en unas semanas. Cuando la haga, ya diré cómo me ha salido. :D Os animo a todos a leer esto.

"1984", de George Orwell. "El Quijote", de Cervantes. "Canción de Hielo y Fuego", de George R. R. Martin. Son libros muy famosos escritos por autores que han alcanzado el éxito. Probablemente la mayoría de nosotros no seremos tan exitosos en la literatura como ellos fueron o son, ¡pero podemos disfrutar al escribir más que ellos! Voy a hablar sobre eso.
Soy un escritor aficionado, con más de 200 páginas manuscritas. Publico algunas de mis historias en Internet, pero nadie ha leído la mayoría de mis escritos. Entonces, ¿por qué escribo? Bueno, porque tengo lo que, en mi opinión, es lo más importante para ser escritor: me gusta escribir. Y si a vosotros os gusta, ¿por qué no empezáis a escribir?

Si fuera alguno de vosotros, a lo mejor pensaría: "Vale, aparte de divertirme, ¿qué más beneficios obtengo si no soy profesional? Pero yo soy yo, y tengo que preguntar: ¿de verdad creéis que divertirse no es un gran beneficio? Si no pensáis eso, os diré otros beneficios, hablando a partir de mi propia experiencia y estudios psicológicos.
¡Escribir es una manera de relajarse! ¿Cómo? Bueno, mucha gente tiene distintos medios para llegar al mismo fin, pero a mí me funciona escribir, ¡y puede que a vosotros también! Imaginad que estáis agotados después de un largo día en el instituto, la universidad, el trabajo o lo que sea. Escucháis algo de música, veis la televisión, leéis un libro, jugáis a algún videojuego, lo que sea. Pero os olvidáis de todo y os concentráis en lo que estáis haciendo, y así descansáis y os relajáis. Escribir me produce el mismo efecto.
Otra ventaja es que, desde que escribo, mis relaciones sociales han mejorado. ¿Cómo? ¿Creéis que me he ganado una reputación de escritor? ¡Venga ya! Lo que pasa es que, como al escribir se trabaja con palabras, puedo manejarlas mejor y así
expresarme mejor en muchas situaciones.
Además de eso, hay varios estudios psicológicos que confirman que el ejercicio de cualquier arte, incluyendo la escritura creativa, activa áreas del cerebro que no se usan en la
enseñanza convencional. Escribir también desarrolla la imaginación y la expresividad verbal, como acabo de explicar.

¿Sabéis por qué estoy dando esta charla? Obvio, ¿no? Sí, porque me gusta hablar en público, pero también porque quiero motivar a la gente. ¡Quiero que empecéis a escribir! Pero no es tan fácil. Si empezáis, encontraréis dificultades. Para mí, la mayor es empezar.
Algunos dicen que para empezar se necesita inspiración, pero yo soy demasiado impaciente como para esperarla, y quizá es eso lo que me hace tan difícil empezar. Mi manera de empezar una historia es relajarme, respirar hondo y buscar en los rincones más apartados de mi mente un esbozo de idea. Después, empiezo a trabajar con ello usando mapas conceptuales hasta que tengo un planteamiento y unos personajes bien definidos. Deberíais ver los papeles que sufren mi ataque durante ese proceso... Después, cojo mi boli, empiezo a escuchar música en los cascos, y empiezo a
escribir. Pero a lo mejor este método no os funciona: hay tantas formas de escribir en el mundo como escritores, y quizá necesitéis vuestro propio método para escribir. Os he explicado este porque es el único que entiendo, domino y uso.

Ahora que estamos aprendiendo cómo empezar, os voy a contar por qué empecé. Cada artista necesita una razón para empezar con su arte, y no soy ninguna excepción a la regla. Quizás algunos de vosotros encontréis vuestra razón en esta charla (¡ojalá!): quizá os atraigan los beneficios, u os motive mi entusiasmo. Pero nadie me dio una charla sobre escritura creativa.
Cuando era pequeño, imaginaba historias, y siempre he leído mucho, pero no empecé a escribir hasta hace dos años, en segundo de la ESO. Ese año, tuve a una persona única de profesora de lengua, Manoli, y ella es la responsable de que me guste tanto escribir. Una cosa que me gusta mucho de ella es que, en vez de mandarnos deberes, nos mandaba escribir historias cortas, de una hoja. La primera vez fue en octubre. Cuando hubo corregido las historias, nos llamó uno por uno a su mesa para dárnoslas. Cuando fui yo, me dijo: "A ti te gusta escribir, ¿verdad?" Yo dije: "No...", y ella respondió: "Venga, di la verdad, sé que te gusta escribir." Ese momento es mi razón para escribir. En ese momento, obtuve lo más necesario para ser escritor. Desde entonces, he acabado siete historias largas, ¡en sólo dos años y medio! Dos de ellas están aquí.

Bueno, ya llevo hablando un buen rato. Me estoy quedando sin tiempo, sin cosas que decir... Tengo que terminar. Pero, antes de salir del escenario, tengo un último consejo que daros: ¡nunca terminéis! Podéis acabar una historia, o un poema, pero si decidís empezar a escribir, ¡seguid! Seguid hasta que vuestro cuerpo no os deje continuar, o hasta que os deje de gustar. Creo que mi obra maestra literaria aún está por llegar, ¡y la vuestra también!
 

Master Brock

Usuario de platino
Usuario de Platino
Grande Manoli xD
Antes de nada muchas gracias por exponer tu charla por aquí, no se si fui el único que te lo pidio pero me parecia bastante interesante.
Debo decir que aunque la gente no se pase mucho, tienes talento a la hora de escribir (Las acciones hablan solas, estuviste dando una chaarla ante público y tal)

Debes continuar escribiendo eh? Quizás puedas tener éxito unos años mas adelante.

Pues nada, el ver como intentas inducir a gente a Escribir es algo muy bonito.
Espero ver mas material por aquí ^^
 

Tyren Sealess

A fullmetal heart.
Este poema está dedicado a dos de mis amigos, uno músico y otro que dibuja y pinta genial. Como lo publico aquí, añado a la dedicatoria a @Loneliness Eevee y a @Nix~♪ .
Quisiera/Soy

Yo quisiera ser pintor,
sobre lienzos capturar
usando forma y color
imágenes. Que al mirar

técnica y composición,
sombreado y pigmentos,
se vea una sensación,
una leyenda, el viento.

Quisiera, usando un pincel,
lápiz, ceras, lienzo, papel...
Con cualquier cosa pintar
y así belleza crear.

Quisiera ser músico,
y a partir de una fría partitura
emocionar al más crítico
de sus notas con la hermosura.

Imágenes describir
con sentimientos creados por sonidos.
La tecla pulsar, la boca abrir,
dejarles emocionados, enternecidos.

Quisiera, con mi violín,
o una cuerda al puntear,
poder belleza crear
tocando de principio a fin.

Pero no, yo soy actor,
y hago verdades de mentiras.
Soy el mayor y el menor,
cambio mientras tú no miras.

Controlando mi voz y mi cuerpo,
puedo transformar en natural
el guión más artificial,
soy un loco. vivo, cuerdo, muerto.

Soy hombre de mil máscaras,
y con siempre fingidas razones,
conmuevo, divierto a gárgolas,
creando bellas emociones.

Pero no, soy escritor.
Tres cosas son mi temor:
falta de tinta, de papel,
o de ideas, que es la peor.

Con palabras, que son nada
más que sonido o aire,
fantasías descabelladas
hago bien imaginarse.

E imágenes, sombras, leyendas,
vientos, sensación, sonido,
verdades, naturales emociones,
belleza creo y describo.​

 

~ZeNix~

Αρμονíα μέλου
Este poema está dedicado a dos de mis amigos, uno músico y otro que dibuja y pinta genial. Como lo publico aquí, añado a la dedicatoria a @Loneliness Eevee y a @Nix~♪ .
Quisiera/Soy

Yo quisiera ser pintor,
sobre lienzos capturar
usando forma y color
imágenes. Que al mirar

técnica y composición,
sombreado y pigmentos,
se vea una sensación,
una leyenda, el viento.

Quisiera, usando un pincel,
lápiz, ceras, lienzo, papel...
Con cualquier cosa pintar
y así belleza crear.

Quisiera ser músico,
y a partir de una fría partitura
emocionar al más crítico
de sus notas con la hermosura.

Imágenes describir
con sentimientos creados por sonidos.
La tecla pulsar, la boca abrir,
dejarles emocionados, enternecidos.

Quisiera, con mi violín,
o una cuerda al puntear,
poder belleza crear
tocando de principio a fin.

Pero no, yo soy actor,
y hago verdades de mentiras.
Soy el mayor y el menor,
cambio mientras tú no miras.

Controlando mi voz y mi cuerpo,
puedo transformar en natural
el guión más artificial,
soy un loco. vivo, cuerdo, muerto.

Soy hombre de mil máscaras,
y con siempre fingidas razones,
conmuevo, divierto a gárgolas,
creando bellas emociones.

Pero no, soy escritor.
Tres cosas son mi temor:
falta de tinta, de papel,
o de ideas, que es la peor.

Con palabras, que son nada
más que sonido o aire,
fantasías descabelladas
hago bien imaginarse.

E imágenes, sombras, leyendas,
vientos, sensación, sonido,
verdades, naturales emociones,
belleza creo y describo.​

Ooohhh Tyren :heart: ¿hay algo más bonito que te dediquen poesía? T_T, ¿Encima versos heptasílabos agudos? Disiento xD (No me merezco estar a la altura de Lon -_-)

Es preciosa, y que sepas que ésto no quedará así.
Te debo una, artista ;)
 

Lon

Tirana de Wah
OMG

La verdad es que estoy un poco desconcertada hahaha.
A parte de eso, muchas gracias por la dedicatoria ^.^
Un poema precioso :·3
:heart:

Y @Nix~♪, por favor, no soy tan especial x'D
^.^

Bueno artistas, a seguir revolucionando de la forma más bella la cambiante percepción en un mundo de ilusiones <3


Lon
 

Tyren Sealess

A fullmetal heart.
Esto es un pequeño relato que me dieron ganas de hacer. Es una especie de anexo a Un Cuento de Madrid. Dura dos capítulos y va de Rachel Smithson. No me esforcé en hacerlo lo mejor posible, sino que probé intentar divertirme al máximo sin importar el resultado.

1. La invitación​

Rachel bebió el último sorbo de café que quedaba en su taza. Café solo. Como ella.

Eran las ocho de la mañana, y estaba sentada a su mesa de la oficina central del Gabinete en Hartford, Connecticut. El edificio era agradable. Había sido reformado hacía poco y ahora estaba construido con madera y metales claros y cristal, ese estilo minimalista que tan de moda estaba. El interior eran grandes espacios abiertos, divididos por finas paredes de madera y cristal en despachos. En estos había una mesa con papeles y varios bolígrafos, un par de sillas, un interfono y un ordenador portátil. Dejó la taza a un lado, encendió el portátil y miró si había trabajo. Noticias. Novedades. Un rumor. Algo. Trabajar en el Gabinete era bien remunerado, y a veces muy peligroso, pero la mayor parte del tiempo era aburrido: ya que no tenía magia, tenía poco que hacer como agente de campo, precisamente su especialidad. Desde que tuvo que perseguir a Dornem, dos años atrás, no se le habían encomendado misiones importantes.
Según el ordenador, no había ninguna novedad para ella. Resopló. Otros días charlaría con Lucy, su mejor amiga allí, pero ella era maga, así que le daban trabajos de campo más a menudo. Y ese día estaba en uno de ellos.
Inesperadamente, el interfono que había sobre su mesa empezó a sonar. Rachel Smithson, gratamente sorprendida, apretó un botón y preguntó:
- ¿Sí?
Le respondió la voz de Daniel o’Callaghan, su jefe, el coordinador de la oficina central del Gabinete y uno de los peces más gordos dentro de la organización:
- Agente Smithson, venga a mi despacho inmediatamente.
Rachel sonrió mientras salía de su despacho e iba hacia el ascensor. La última vez que o’Callaghan le había dicho eso, poco después había empezado a perseguir a Dornem.
Subió unos cuantos pisos en el ascensor y salió a un pasillo. Lo recorrió y llamó a la puerta que se abría al final del todo.
- Pase- dijo su jefe.
Rachel abrió. Sentado a su mesa estaba una de las personas más importantes que ella conocía. Era su perfecto antónimo: él era algo gordo, ella, delgada y algo musculosa. Él tenía el pelo negro corto, ella, el suyo caoba y largo: se lo había dejado crecer desde que mató al Sujeto 0.
- Me acaba de llegar un e-mail de lo más inquietante- dijo.- Acérquese, por favor.
La mujer se puso a su lado para poder ver la pantalla del ordenador. O’Callaghan tenía su correo electrónico abierto. El primer mensaje de la lista no tenía asunto ni remitente. Lo abrió. No había texto, tan solo un archivo de vídeo adjunto. El coordinador miró a la agente.
- Cuando usted quiera- dijo ésta.
Lo abrió. Lo primero que apareció fue un rostro, del color del ébano, carente de pelo pero sí con barba, nariz aplastada y ojos profundos.
- Maxwell Blake- dijeron al unísono, ella con sorpresa y él casi con pesar.
Ese hombre era el quebradero de cabeza del Gabinete y muchos otros servicios secretos por todo el mundo. Poseía cientos de informaciones confidenciales de toda clase, documentos cuyo contenido haría temblar o escandalizarse al mundo, y objetos únicos. Pero no los usaba para chantajear, simplemente los tenía. Cuando estaba en peligro, amenazaba con revelar alguna información, publicar un documento o destruir uno de los objetos, hasta que se le dejaba en paz. No causaba ningún otro tipo de problemas, y por eso se había especulado que todo fuera un farol, hasta que dio numerosas pruebas de que poseía todo eso.
El rostro comenzó a hablar.
- ¡Buenos días, señor Daniel o’Callaghan! Quiero hacerle una propuesta.
- ¿Chantaje?- susurró Rachel.
- ¡Shhh!- la acalló su jefe.
- Debido a ciertos asuntos personales que no quiero aclarar, me interesa la posibilidad de ver a algún miembro del Gabinete. Estuve pensando y pensando, y finalmente decidí que la mejor posibilidad era la agente Rachel Smithson. Trabaja en su oficina, ¿no es así? Tráigala a ver esto, la pobre debe de estar muerta de aburrimiento tras dos años sin moverse.
- ¿Cómo sabe todo esto, jefe?
- Seguramente conozca la identidad de Jack el Destripador, averiguar esto para él tiene que ser como sumar dos más dos.
- Supongo que a estas alturas ya estarás muy atenta, Rachel, o eso espero. Quiero ponerme en contacto en privado contigo. Esta noche, a las diez, sonará tu teléfono fijo. Tú decides si responder a la llamada o no, te prometo que no te pasará nada si no lo haces. Esto es para los demás que puedan ver este vídeo: nadie más en la habitación con ella, nadie escuchando la llamada, ninguna grabación. Si hay algo de eso, cuelgo y perdéis la oportunidad de… Bueno, eso no lo sé, lo que queráis hacer conmigo, pero estoy seguro de que mi propuesta os beneficia. Señorita Smithson, espero escuchar su encantadora voz a las diez de la noche, hora de la Costa Este.
El vídeo acabó. Rachel y o’Callaghan estuvieron un rato en silencio.
- ¿Qué hago, jefe?
- Lo he consultado ya, este vídeo llegó hace una hora. Toda la Coordinación creemos que lo mejor es que siga sus instrucciones.
Si toda la Coordinación, los directores del Gabinete, pensaban eso…
- ¿Significa que tengo una misión?
- No lo sabremos de forma segura hasta esta noche. Tiene el día libre, agente. Yo que usted visitaría a su peluquero- sonrió.- Me gustaba más su peinado de hace dos años.
Rachel le devolvió la sonsisa, inquieta pero alegrada.
- Descuide, pronto volverá a verlo.

Mucho más tarde, Rachel estaba sentada en su piso, en el sofá, mirando sin ver el televisor, desde el cual los hermanos Marx hacían números cómicos sin hacer reír a su oyente. El reloj digital sobre la televisión decía de forma muda 21:55.
Pasaron cuatro minutos que parecieron cuatro vidas. Rachel sudaba a mares, se removía en su asiento y luchaba para no empezar a morderse las uñas. No recordaba haber estado tan nerviosa nunca.
El reloj volvió a cambiar al mismo tiempo que empezaba a sonar el ring del teléfono. Se levantó como movida por un resorte. ¿Pero realmente lo debería coger? ¿Podría pasarle algo? Y si no lo cogía, ¿qué le diría o’Callaghan?
“¿En qué demonios estás pensando?”, se dijo. “¡Trabajar en el Gabinete implica peligro! ¡No me digas que lo has olvidado con estos dos años de encargos de mierda!”
Corrió al teléfono y descolgó. Se lo llevó al oído.
- Buenas noches, Rachel- dijo la inconfundible y aterciopelada voz de Maxwell Blake.- ¿Has cenado ya?
¿En qué estaba pensando ese hombre? Pero había que jugar a su juego.
- No, aún no.
- Vaya, entonces no hay ningún tema sin importancia del que charlar antes de pasar a lo importante. Una pena. Disculpa un momento, tengo que comprobar si hay alguna clase de oídos indiscretos.
Hubo silencio al otro lado de la línea, pero la voz volvió.
- A esos gilipollas del Gabinete que nos están escuchando, os agradecería que dejárais de hacerlo. Si no, me veré obligado a colgar.- pausa.- Muchas gracias. ¿Sigues ahí, Rachel?
Seguía, pero no sabía si colgar. ¿De verdad había comprobado que les escuchaban? ¿O era un farol? No, demasiado tarde para colgar.
- Sí.
- Perfecto. Te voy a decir algunas cosas, podrás decir algunas a tus superiores, otras se quedan entre tú y yo. ¿Algún problema?
- No… Sigue.
- Nos veremos dentro de cinco días en mi piso de Friburgo, Alemania. Solos tú y yo, y sin ningún método de escucha. Hasta ahí lo puedes contar todo. Ah, y di también que tienes que venir sola desde que aterrices hasta mi piso.
- ¿Por qué?
- Simple: si no sigues mis instrucciones, no me ves. Bueno, ahora lo secreto. Te voy a decir mi dirección. Memorízala.

Acabaron de hablar tras unos minutos. Justo después, Rachel llamó a la Coordinación: se habían reunido para la ocasión. Les contó todo lo que Blake había dicho que podía decir, y tuvo que esperar cinco minutos hasta que lo oyó:
- Agente Smithson, se te encomienda la misión de ver y ejecutar o capturar, si es posible, a Samuel Blake. Mañana se determinarán los detalles. Buenas noches.
Rachel colgó y gritó:
- ¡Sí! ¡Por fin!
Estaba nerviosa, asustada y entusiasmada: era el sentimiento de comenzar una misión. Dios, cómo lo había echado de menos.
 

Tyren Sealess

A fullmetal heart.
2. El motivo​

Las bases del Gabinete eran radicalmente distintas a las oficinas. Eran en su mayoría subterráneas y estaban increíblemente protegidas, con blindajes físicos y mágicos. Eran garajes, hangares, almacenes y arsenales. Además, eran de los pocos sitios donde se podían mantener de forma segura a todos aquellos a los que el Gabinete capturaba.
La base central era cientos de kilómetros subterráneos con paredes, techos y suelos de cemento, y luz fría cayendo del techo. Aquí y allá se abrían puertas, rompiendo la monotonía de los corredores y conduciendo a salas de distintos tamaños, dependiendo de su función.
Rachel Smithson y uno de los conserjes de la base, el que estaba especializado en armas, se encontraban en una de esas salas. Era el mayor arsenal del Gabinete, apodado coloquialmente "la Armería". Allí se guardaban todo tipo de armas bajo muy distintos niveles de protección: fusiles o katanas, dagas o granadas... Había incluso algunas armas mágicas muy poderosas, tanto que quien las empuñaba corría tanto riesgo como su oponente. Algunas incluso eran legendarias: al fondo de la sala, tras tres capas de cristal blindado y cubierto de símbolos de protección, estaba lo que había inspirado Mjölnir, el martillo empuñando por el dios nórdico Thor.
- Todo está a su disposición- dijo el conserje haciendo un amplio ademán con el brazo.
Rachel examinó algunas estanterías y tomó cuatro bombas de metralla de mano: no solían matar, pero siempre que se utilizaran bien dejaban a la víctima inutilizada.
- ¿No coge ningún arma de mano?
- Ya la llevo. Necesito balas para esto.
Sacó de su cinturón una pistola plateada. Había sido una recompensa por su primera misión en el Gabinete, y ahora Rachel no se separaba de ella. Era de un color gris claro, ligera, con una enorme potencia de tiro y un silenciador integrado. Además, podía disparar balas de cualquier metal: en las misiones del Gabinete, lo raro es que todo suceda sin giros tan radicales como imprevistos.
El conserje tomó la pistola, la examinó y empezó a meter balas en una mochila. Después se la dio a la agente.
- ¿No quiere nada más?
- No, gracias.
- Mucha suerte, entonces.

Horas más tarde, el aeroplano del Gabinete sobrevolaba Friburgo, en el sur de Alemania. Tenía pocas plazas, ya que no se necesitaban: Blake había exigido que Rachel fuera sola.
Aterrizaron a las afueras de la ciudad y cuando las puertas se abrieron Rachel bajó. Sacó su móvil del bolsillo y consultó el mapa. El piso de Blake estaba en una calle estrecha y bastante torcida: por su aspecto en el plano parecía parte del casco antiguo. La agente empleó tres cuartos de hora en recorrer la ciudad. Lo primero que pensó al llegar a la calle fue: “Qué cabrón… Yo tengo un trabajo honrado y me tengo que contentar con mi piso, y él…”
La callejuela era estrecha, pavimentada con piedras, con bajos edificios de colores suaves: amarillo, rojo… En la base de los edificios se abrían a la calle librerías en cuyos escaparates estaban expuestos libros de aspecto antiguo. Consultó el móvil para asegurarse del número del portal.
Llamó al telefonillo que había junto a una puerta de caoba.
- ¿Rachel?- preguntó la voz del hombre.
Rachel sintió un escalofrío.
- Abra.
- ¡Un momento, por favor! Tengo que hacer las comprobaciones de seguridad… Vale, pasa.
Se abrió la puerta. Rachel entró al portal con la mano en la cintura, apretando el mango de la pistola. Subió dos pisos por las escaleras y llamó a un timbre.
Cuando el hombre abrió, la agente se sacó el arma de su funda y la colocó frente a la calva cabeza de Maxwell Blake.
- ¡Buenos dí…! ¡Vaya!
- Tengo permiso para matarte. Nada de juegos.
- En fin… Pasa, por favor.
- No dudes de que apretaré el gatillo a la mínima.
- Me gustaría poder decir que si algún contacto secreto mío no habla conmigo antes de unas horas, revelará una información bastante comprometida, pero no me he preparado nada así.
Rachel cargó el arma, y la piel de ébano del hombre empezó a brillar por el sudor.
- ¿Últimas palabras?
- Si… ¡Si me matas, nunca sabrás el motivo!
Rachel no pudo evitar sentir una punzada de curiosidad. No disparó, pero apoyó la pistola en la frente del hombre.
- ¿Qué motivo?
- El único que importa. Ciento noventa y nueve asesinatos y la detonación de una bomba en una sola noche.
- ¿Cuánto sabes de Dornem?
- Lo suficiente para que no me mates.
- Buen intento. Pero lo he superado. Ese monstruo ya no me importa.
- No soy ningún experto en el amor, pero creo que para que no te importe… No te tiene que importar. ¿Sabes por qué no te encargan misiones importantes desde que le mataste? Un informe de tu jefe, o’Callaghan, dice que te ve desanimada. Además, ¿no te parece raro que después de tantas muertes nunca volviera a matar?
Rachel empezó a dudar, pero reafirmó su agarre de la pistola.
- ¿Cómo sé que dices la verdad?
- Si las informaciones que poseo no fueran verdad, ¿crees que estaría vivo?
Rachel pensó durante largos momentos, pero finalmente separó la pistola de su frente, se llevó una mano al cinto y agarró unas esposas.
- Extiende las manos.
Blake lo hizo, y la agente le puso las esposas.
- ¿Quieres pasar?- invitó el hombre.
- Intenta cualquier cosa y eres hombre muerto.
Guiada por Maxwell Blake, Rachel Smithson se internó en el piso. Todo era de un gusto excelente, caro pero no excesivamente ostentoso.
Entraron a un salón, y, como pudo con sus manos esposadas, el hombre hizo señas a la agente para que se sentara en un sofá de oscuro cuero. Ella no aceptó a hacerlo hasta que él se sentó.
- Antes de empezar, prométeme que no me matarás si te lo cuento.
Rachel accedió a regañadientes, pero no dejó de apuntarle con la pistola.
- Empecemos desde el principio. Jakob Ledger tenía una magia extraña y rara, pero creo que nadie que supiera qué era está vivo. Pero un día, tú cortaste con él. No me meteré en eso, pero él se intentó suicidar y después de eso, tú dijiste que le odiabas. Más tarde, su madre, que estaba medio loca, se suicidó con el mismo cuchillo con el que lo había hecho él.
- Eso ya lo sabía…
- Pero sobrevivió al suicidio, hizo que alguien que le quería le odiara y luego alguien de su familia murió como él iba a morir. Eso son los Rituales Oscuros, Rachel. Esos tres pasos hacen de ti un mago oscuro.
- ¿Qué? ¿Estás insinuando que participé en sus… sus actos de loco?
- No, lo estoy diciendo claramente. Jakob Ledger, Dornem, vuestro Sujeto 0, era quien era por una serie de accidentes.
- No me lo creo. Sus actos eran de loco. ¡Todos los magos oscuros de la historia han estado locos!
- Dices que estaba loco porque actuaba sin motivo. Si hubiera un motivo, ¿qué dirías?
Rachel no habló. Con lentos movimientos para evitar el disparo de la agente, Blake se sacó un frasquito de cristal del bolsillo. El líquido contenido en él parecía un licor: era transparente con un tono rojizo.
- Se hicieron doscientas cincuenta botellitas de esta bebida, pero solo se vendieron doscientas. Se vendieron todas el mismo día en la misma ciudad. La tuya. Uno de los que lo bebieron dijo que era de lo mejor que había probado.
Paró. Rachel sabía que era un viejo truco de actor, que Blake solo quería crear expectación. Aún así lo logró.
- Sigue.
- El líquido de dentro tiene compuestos químicos y magia que hacen que el que lo beba se transforme en una bomba de relojería andante. Explotas dos días después de beberlo.
¿Doscientas dosis? ¿Bombas? No, imposible. Pero la voz de Blake no vacilaba. ¿Acaso durante esos diecinueve años se había equivocado respecto al Sujeto 0?
- Creo que ya puedes completar los huecos de la historia. Sí, Jakob averiguó que en su ciudad había doscientas bombas humanas. La única forma de evitar la explosión era matarles. Y él decidió que matar a esas personas era mejor que dejar que cientos murieran.
- ¿Por qué?
- No lo sé, nunca le conocí personalmente.
- No me refiero a eso. ¿Por qué se vendieron esos frascos?
- No lo sé- esta vez, el tono de Blake era distinto.
- ¿De verdad?
- No del todo. Tengo una teoría. Podría demostrarla fácilmente, pero no quiero. Probablemente me metería en asuntos demasiado grandes para mí, cosas demasiado peligrosas.
- ¿Y cuál es esa teoría aún sin demostrar?- hizo presión con el cañón de la pistola en su brazo.
- Que todo se hizo por él. Alguien, en alguna parte, sabía ya que él era mago oscuro y que dominaba su poder bien, y quería librarse de él. No sé por qué- se adelantó a la inevitable pregunta.
- Pero no le mató.
- No, ¿y? Quedó como un psicópata asesino, y fue perseguido por el Gabinete hasta que le mataste. De hecho, seguramente pensabas que habías hecho bien hasta hace cinco minutos. Por eso tuvo que borrar todos los datos relativos a él y convertirse en Dornem.
Rachel dejó de mirarle y respiró hondo. Sí, por alguna razón, confiaba en lo que decía Blake. Y deseaba poder no hacerlo. Sería muchas cosas, pero no parecía un mentiroso. Se había equivocado radicalmente respecto a Jakob Ledger, Jake, durante casi dos décadas. Y le había matado. ¡Alguien que en realidad era inofensivo! ¿Cuánto daño había hecho tras esa noche? ¡Y por eso mismo se le consideraba loco! Dios, Dios, ójala hubiera pensado claramente un momento y hubiera hablado tranquilamente con él… No habría pasado nada de…
La madera crujió y se rompió. Maxwell Blake soltó una exclamación impropia de él y se levantó del sofá. Rachel se tiró al suelo y giró la cabeza. Una mujer musculosa había entrado en el piso rompiendo la puerta. Le estaba diciendo al hombre cosas no demasiado amistosas, mientras Blake, esposado e indefenso, solo podía mirarla y ver en ella su muerte. Sí, su muerte, comprendió la agente: la razón por la que Blake había querido verla era porque quería que Rachel le arrestara y se le llevara, para poder huir de la mujer, la asesina.
Decidió que lucharía contra ella: había sido ella, Rachel, la que le había capturado, y no iba a dejar que muriera, no ahora que ella había logrado lo que muchos otros ni se habían atrevido a hacer.
La asesina presionó su antebrazo, y de él salió una espada de luz amarilla rojiza. Una simbolista. Genial. ¿Podía algo salir peor?
Se acercó al sofá y agarró a Blake por el hombro. Se dispuso a atravesarle con la hoja. Rachel apuntó y apretó el gatillo. La asesina se sobresaltó y retrocedió, aunque la bala apenas había rozado su mejilla. ¡Mierda!
La mujer se repuso, rodeó el sofá y vio a Rachel, que se levantaba rápidamente. No perdió ni un segundo con palabras. Apretó el dorso de su mano izquierda, que fue iluminada con una luz índigo que se condensó en pequeñas cuchillas. Con un ágil movimiento de muñeca, las tres cuchillas volaron hacia la agente del Gabinete. Una pasó junto a su brazo, otra le dio en el vientre, otra en el cuádriceps. Pero Rachel Smithson ignoró el dolor y descargó las balas que quedaban en la pistola sobre su oponente. Esta vez todas dieron en el blanco, aunque la mujer logró cubrirse pecho y cabeza con la espada, con lo que no fue herida de gravedad. Rachel Smithson ya estaba preparada para eso. Metió la mano en un bolsillo de su chaqueta y sacó una esfera metálica con una anilla pegada. Arrancó la anilla y lanzó el objeto a la asesina, que lo agarró con la mano por un acto reflejo. Al ver esto, Rachel pegó un salto hacia atrás y gritó:
- ¡Lejos, Blake!
Acto seguido, la bomba de mano explotó, soltando metralla por todos lados. Muchos trocitos se clavaron en la piel de la mujer musculosa, arrancando de ella un agudo grito. Trató de lanzarse a por la agente, pero no pudo: cada movimiento era más doloroso que el anterior para ella. Ráidamente, Rachel se puso junto a su inesperada enemiga y golpeó su cabeza con la culata de la pistola, lo que hizo que cayera desmayada.
- Muy inteligente, Blake, muy inteligente. Hora de irse- dijo Rachel al hombre, que temblaba por lo que acababa de suceder.

Dos días después, Rachel volvía a estar sentada en su despacho de la oficina central del Gabinete. Todo parecía haber mejorado desde entonces: los remordimientos por todo lo que le había hecho a Dornem disminuían rápidamente, las heridas resultaron no ser graves, y su amiga le había mandado un email diciendo que volvería al día siguiente. Agarró su taza de café y bebió un largo sorbo. Al bajarla, vio a Maxwell Blake reflejado en la pantalla de su portátil.
- Vaya, veo que has salido.
- Ahora que tengo lo que quería del Gabinete, no tiene sentido permanecer sentado en esa pequeña e incómoda celda en el sótano. Vengo a despedirme.
Rachel Smithson se levantó y se dio la vuelta. Maxwell Blake le tendió la mano.
- Un placer, Rachel- dijo con una sonrisa, mostrando todos sus blancos dientes.
Rachel dudó, pero acabó por estrecharla.
- Un placer, Maxwell.
 

BLAx501!

A veces comento en temas :3
Miembro de honor
Usuario de Platino
Me lo leí anteayer, pero se me olvidó comentar. Muy bueno, como siempre. Me gusta mucho también este enfoque de la trama de Rachel y lo que le pasó a Dornem para acabar así.

Te sonará repetitivo ya, @Tyren Lannister, pero quiero más xD
 

Tyren Sealess

A fullmetal heart.
Me fui unos días a Soria, y esto es lo que traje.
Yo, desde la ventana, miro.
Negro asfalto y farolas.
Edificios y verjas.
De carmesí amapolas
y muchas plantas secas.

Y de la ciudad fuera
puedo ver el campo. ¡El campo!
Terreno abierto, ondulado,
de oro y sangre es la tierra.
Yo, desde la ventana, miro.

Los árboles parecen negros
de tan oscuro que es su verde.
Esmeraldinas hojas tienen,
cubren los llanos y los cerros.

Y junto al río de agua y de plata
y al camino que con él discurre
tierra y cal escarpadas se alzan.
¡Campos de Soria! Vida os cubre.
Y yo, desde la ventana os miro.​
 

Tyren Sealess

A fullmetal heart.
Quizá esto os resulte demasiado oscuro y triste. A mí también. Lo escribí con un estado de ánimo horrible, y he dudado mucho antes de decidirme a publicarlo. Está inspirado por Black Lake, de Björk.

Una vez subí bastante en esa escalera de cálida luz, sólo para caer de nuevo al suelo. Mi piel ardió y mi carne se desgarró, pero preferí ese dolor. Era limpio y puro. Se curaría, no como esa espina que se clavaba en lo más profundo del alma para quedarse ahí. Ahora ya no soporto subir la escalera. Conozco el dolor que vendrá y sé que será peor. Lo averigüé abriéndome en canal, de abajo arriba, poco después de caer. Separé mi costillar con cuidado, para poder recolocarlo luego. Y miré mi centro. Lo descubrí. Supe que mi corazón es enorme lago, negro con veneno. Tenía tantas cicatrices que no sé cómo podía seguir latiendo.
Pensé en extraer las espinas que asomaban de él, pero eso dolería y sangraría demasiado. Y si resistiera, ya no sería el mismo.
Tras ver eso, ahí tumbado, abierto como una flor, me planteé si valía la pena cerrarme. Podía quedarme ahí, dando de beber a quien lo necesitara, una fuente roja y mortal. Esperar a la inevitable combustión de mí. Dolería menos que amar de nuevo.
Pero decidí volver a amar. Me rehice y me cosí con ámbar. Me levanté. Ahora soy sabiendo que el próximo luminoso hilo de fuego que me ate a otra persona será falso, acabará siendo otra espina en mi núcleo.
 

Tyren Sealess

A fullmetal heart.
Digamos que este pequeño relato es el 23. Lo he construido a partir de ese número. Está presente varias veces, de varias formas y de una manera a veces bastante rebuscada. Os propongo algo: que en 10 días intentéis encontrar todas las formas en las que ese número está presente en este relato.

Eran veintitrés los que esa noche juraron sabotear el juicio. Simplemente cualquier acto inoportuno cerca de las fechas más señaladas del calendario judicial valía, no era necesario asesinar, robar ni ningún delito de importancia mayor.
Al octavo día de juicio, la fiscal perdió la paciencia cuando todos sus papeles desaparecieron. Se rumoreaba que fue en justa compensación por cómo se había regodeado dos días antes tras el anuncio del horrible accidente que había sufrido el abogado defensor. El día anterior un miembro del jurado había desaparecido, para ser encontrado cinco días más tarde tieso. Claro, las sobredosis de morfina nunca fueron buenas.
Eran demasiadas coincidencias para la casualidad. El acusado, o la víctima, fue el primero en ser señalado por esta cadena de desafortunados eventos cuatro días más tarde, pero él ni siquiera intuía la existencia ni el cometido de los Veintitrés. Pronto las tediosas sesiones del juicio se convirtieron en emocionantes jornadas de investigación, en las que nadie podía llegar nunca sabiendo todo.
Pronto se dedujo la existencia de los Veintitrés, pero no se sabía quiénes eran ni qué querían, ni siquiera cuántos eran.
El punto culminante de esta barbarie ocurrió, como no podía ser de otra forma, el vigésimo tercer día. La discusión se acaloró tanto que continuó hasta las once de la noche, momento en el cual el acusado y la jueza se desplomaron muertos. Tras el consiguiente revuelo, cuando se decidió investigar los cadáveres, se encontró en el bolsillo de la jueza esta nota:
"El acusado era culpable. A todos nos arrebató algo. Fue querido juzgar justamente. Pero no recibimos compensación. Por eso arrebatamos imputado y juez."
 

BLAx501!

A veces comento en temas :3
Miembro de honor
Usuario de Platino
Voy a tener que releer esto un par de veces para enterarme bien... Muy misterioso todo ...
 
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