Tras meses de trabajo, estamos preparando la beta de un nuevo mundo Pokémon basado en rol, exploración, profesiones, eventos globales y una historia original que reimagina el origen del universo Pokémon.
Entrenadores que quieran probar sistemas, reportar errores, dar opiniones y ayudarnos a mejorar la experiencia antes del lanzamiento oficial.
• Sistema de personajes y progresión.
• Viajes entre ciudades y rutas.
• Profesiones y especializaciones.
• Economía e inventario.
• Eventos narrativos.
• Sistema de Pokémon.
• Lore original del servidor.
Mucho antes de la existencia de las regiones, una guerra entre Arceus, los Primigenios y los primeros Legendarios cambió para siempre el destino del mundo. Ahora, antiguos secretos comienzan a despertar y las consecuencias de aquel conflicto podrían volver a amenazar la paz.
• Rol importante en el desarrollo.
• Acceso anticipado al contenido.
• Posibles recompensas exclusivas al lanzamiento.
• Participación directa en decisiones y balance.
Si te gusta Pokémon, el rol y ayudar a construir mundos, esta es tu oportunidad.
¡Tu aventura comienza aquí!
si quieren saber un poco mas de la historia de trasfondo aqui tienen
Antes de que existieran las regiones, los humanos o incluso los Pokémon Legendarios, solo existía Arceus.
Del vacío absoluto nació el Pokémon Original. Con su poder creó el universo, el tiempo, el espacio y las leyes que regirían toda existencia. Sin embargo, ni siquiera él podía supervisar cada rincón de la creación por sí solo.
Para mantener el equilibrio de su obra, Arceus creó a los primeros seres conscientes después de sí mismo: los Primigenios.
Los Primigenios eran entidades encargadas de sostener los pilares fundamentales del mundo. Algunos controlaban los mares y continentes, otros el tiempo, el espacio, los sueños, la vida o la muerte. Su mera existencia mantenía la estabilidad del universo.
Durante incontables siglos, los Primigenios obedecieron cada mandato de Arceus sin cuestionarlo.
Entonces aparecieron los humanos.
Los humanos convivían con Pokémon y Primigenios por igual. Construyeron templos, monumentos y ciudades en honor a Arceus, a quien consideraban el creador de todo.
Sin embargo, con el paso del tiempo surgió una pregunta.
—Si Arceus es todopoderoso... ¿por qué necesita ayudantes?
La pregunta fue repetida tantas veces que incluso los Primigenios comenzaron a reflexionar sobre ella.
Si Arceus podía hacerlo todo por sí mismo, ¿por qué había necesitado crearlos?
Tras siglos de dudas llegaron a una conclusión peligrosa:
Arceus no era omnipotente.
Necesitaba ayuda.
Y si necesitaba ayuda, entonces ellos eran tan importantes como él.
Cuando Arceus descubrió estas ideas intentó corregirlas. Explicó que cada ser tenía una función dentro de la creación y que el equilibrio dependía de ello.
Pero las dudas ya habían echado raíces.
Los Primigenios comenzaron a cuestionar el propósito de su existencia.
¿Por qué debían servir eternamente?
¿Por qué toda la gloria pertenecía a Arceus?
¿Por qué ellos debían cargar con el peso de la creación mientras el nombre del creador era el único recordado?
La tensión creció hasta convertirse en una rebelión.
Los Primigenios se levantaron contra Arceus.
Aquello fue la primera guerra de la historia.
Arceus había otorgado a cada Primigenio una fracción de su propio poder. Individualmente ninguno podía derrotarlo, pero juntos representaban una amenaza real.
Para enfrentar la rebelión, Arceus creó una nueva generación de seres: los Legendarios.
Pokémon como Rayquaza fueron creados para contener a los Primigenios y proteger el equilibrio del mundo.
Durante siglos, la guerra dividió los cielos, mares y continentes.
Pero los Primigenios lograron convencer a muchos Legendarios de que ellos también eran esclavos de Arceus.
La rebelión se expandió.
Temiendo perder el control de la creación, Arceus creó tres nuevos guardianes.
Regirock.
Regice.
Registeel.
A diferencia de los demás, estos seres no poseían voluntad propia. Solo obedecían órdenes.
Eran armas vivientes diseñadas para restaurar el orden.
Pero incluso ellos terminaron siendo manipulados por la influencia de los Primigenios, pues todos compartían una pequeña chispa del poder original de Arceus.
La situación se volvió desesperada.
Entonces Arceus tomó una decisión extrema.
Creó a su última y más poderosa creación.
Regigigas.
No era un Legendario.
No era un Primigenio.
Era algo diferente.
Un ser nacido directamente de la esencia más pura de Arceus.
Su fuerza superaba incluso la del propio creador.
Sin embargo, poseía una limitación: solo podía obedecer órdenes emitidas mediante el Aura Original de Arceus.
Mientras Arceus existiera, Regigigas jamás podría ser corrompido.
Cuando apareció en el campo de batalla, la guerra cambió.
Primigenios y Legendarios lucharon juntos contra él.
Pero ninguno pudo derrotarlo.
Montañas fueron arrancadas.
Océanos se separaron.
Continentes enteros se fracturaron.
Por primera vez, los rebeldes comprendieron que jamás podrían vencerlo.
Aprovechando el caos de la batalla, Arceus desapareció del mundo.
Algunos creen que huyó.
Otros creen que se ocultó para proteger la creación.
Nadie conoce la verdad.
Sin la presencia de Arceus, Regigigas quedó solo.
Tras días de combate interminable, los Primigenios y Legendarios lograron sellarlo bajo las profundidades de Hoenn.
Los tres Regis fueron convertidos en los candados del sello.
Regirock.
Regice.
Registeel.
Y para evitar que alguien cometiera el error de liberarlo, se dejaron advertencias grabadas en antiguas paredes mediante un lenguaje que solo los más sabios podrían descifrar.
Braille.
Desde entonces, Regigigas permanece dormido bajo el océano de Hoenn.
Esperando.
Observando.
Y preguntándose si algún día regresará la voz de su creador para darle una nueva orden.